martes, 24 de agosto de 2010

Una forma de esclavitud del siglo XXI

La trata de personas

 
Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Diciembre / 2007

 

 

 

La trata de personas es un delito que se ha incrementado exorbitantemente en los últimos años a nivel mundial. Según un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos publicado en junio del 2005, anualmente, entre 600,000 y 800,000 personas son víctimas de trata en todo el mundo. Más alarmante aún es que el 80% de las víctimas sean mujeres y niñas; y el 50% menores de edad.

 

LA ESCLAVITUD DEL SIGLO XXI

 

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha definido a la trata de personas como la esclavitud del siglo XXI en el mundo globalizado contemporáneo. (1). Y no les falta razón, porque la trata consiste en utilizar, en provecho propio y de un modo abusivo, las cualidades de una persona con el objeto de explotarla. Los tratantes recurren a la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, a través de la amenaza, el uso de la fuerza, u otras formas de coacción, como el rapto, el fraude, el engaño o el abuso de poder.

 

Las víctimas de trata son utilizadas como mercancías de una industria mundial, dominada por grupos de delincuencia organizada, que mueve miles de millones de dólares a costa de la libertad y la dignidad de las personas.

 

El acto se agrava aún más cuando se trata de menores que bajo engaños o amenazas son trasladados de su entorno familiar; sujetos a varias medidas de presión o violencia, incluyendo maltrato físico y psicológico; y explotados en muchos tipos de actividades dentro de todos los ámbitos laborales. No solo nos encontramos frente a un problema de explotación sexual, también hay explotación en el servicio doméstico, en fábricas, para matrimonios serviles, para pornografía, o para participar en grupos armados ilegales.

 

Son diversas las razones por las cuales hombres, mujeres, niños y niñas son reclutados, movilizados al interior o al exterior de sus países y vendidos entre las redes de tratantes. Entre estas razones se encuentra la falta o limitada presencia de oportunidades, las condiciones de pobreza, desempleo o poco acceso a la educación y los conflictos familiares a los que se enfrentan. Incluso se presentan casos en que los menores son vendidos por sus propias familias.

 

 

EL PROBLEMA DE TRATA DE PERSONAS EN MÉXICO Y EL MUNDO

 

Aunque la trata de personas afecta a todas las regiones, es notorio que este fenómeno presupone invariablemente el traslado de personas de un país más pobre a uno más rico. Por ejemplo, la desintegración y la inestabilidad política y económica de Rusia, ha conducido a un incremento espectacular en el número de mujeres de Europa central y oriental que son víctimas de trata. También es común encontrar que la trata de personas prolifera durante y después de conflictos sociales prolongados como en la ex Yugoslavia, que se ha convertido en un importante centro de operaciones y de tránsito de mujeres procedentes del este de Europa.

 

En México, el delito de trata de personas es particularmente grave. Nuestro país sirve como fuente, medio de tránsito y destino para la explotación sexual y laboral, especialmente de niños mexicanos y centroamericanos, que son explotados en el comercio sexual. Mujeres y menores son trasladados desde las regiones rurales más pobres hasta centros urbanos, principalmente en zonas fronterizas y áreas turísticas, a través de ofertas fraudulentas de empleo o amenazas con violencia física.

 

De acuerdo con el Informe 2006 sobre Trata de Personas, publicado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos (2), por tercer año consecutivo México ha sido clasificado en un nivel 2, en lista de observación, en materia de combate a la trata de personas. Esto significa que el gobierno mexicano no cumple cabalmente con los estándares mínimos para la eliminación de la trata; sin embargo, se llevan a cabo importantes esfuerzos para lograrlo. Ejemplo de ello fue la firma de un Memorando de Entendimiento entre México y Guatemala celebrado en marzo de 200 para combatir la trata de personas. Además la Policía Federal Preventiva está utilizando 140 agentes para investigar estos casos y ha establecido seis ciudades objetivo para llevar a cabo investigaciones conjuntas y operaciones de rescate a víctimas. La labor del DIF también es relevante y se está trabajando con Organizaciones no gubernamentales, como la OIM en materia de prevención y atención a víctimas.

 

EL COMBATE CONTRA LA TRATA DE PERSONAS
 

Uno de los problemas más graves que se observaban en México para combatir la trata, es la falta de una ley federal que ataque el problema de manera integral. Como parte de los esfuerzos realizados por nuestro país en este tema, en diciembre de 2005, el Senado de la República aprobó la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas. Además se modificaron la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada y el Código Federal de Procedimientos Penales, para considerar la trata como un delito grave, con lo que se limita el derecho de libertad bajo caución.

 

El proyecto de la ley de trata de personas fue ampliamente revisado por la Cámara de Diputados. Con la colaboración de las dependencias de la Administración Pública Federal involucradas en el tema, se hicieron importantes modificaciones para adecuar el texto propuesto al contenido de los convenios internacionales suscritos por México. De manera especial, destaca la inclusión de las disposiciones del Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños (3), ratificado por México el 25 de diciembre de 2003, que se deriva de la Convención contra la delincuencia organizada trasnacional firmada en Palermo en el 2000.

 

El proyecto con modificaciones fue aprobado por la Cámara de Diputados el pasado 26 de abril, y fue turnado nuevamente para su revisión a la Cámara de Senadores. Esperemos que sea retomado de inmediato en el segundo periodo de sesiones, pues resulta urgente contar con un instrumento jurídico para prevenir, tipificar y sancionar la trata de personas a nivel federal y establecer los mecanismos de cooperación con otros órdenes de gobierno.

 

Sin duda falta mucho por hacer en este tema, especialmente en materia de prevención del delito y de atención a las víctimas. Las políticas de prevención deben atender a las causas del problema. Es notorio cómo la pobreza, la marginación, la falta de oportunidades y los conflictos familiares provocan que cualquier persona en situaciones de vulnerabilidad, particularmente los niños y niñas, puedan ser engañados o amenazados con la falsa idea de que mejorarán sus condiciones de vida.

 

En esta tarea todos somos responsables. En la medida en que trabajemos mucho más por la niñez en nuestro país y por generar bases más sólidas para su formación y desarrollo, podremos evitar que sean víctimas de este tipo de fenómenos que atentan contra su libertad y su dignidad. Como decía el célebre dramaturgo y novelista irlandés, Oscar Wild, el mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.

                                                                                                                                                    

 

 



La importancia de la fe

Por: Querien Vangal

Diciembre / 2007

 

Según usted, ¿qué es lo específico de nuestra fe? Haga un esfuerzo por responder la pregunta, ¿qué es lo propio, lo distintivo del cristianismo?

 

La respuesta que en un primer momento viene a nuestra mente es la caridad.

 

Indudablemente que esta virtud ocupa un lugar principal en la vida y en la fe cristiana, pero no es algo específico de nuestra religión. Por el contrario, con características diversas, el amor es un elemento común en la mayoría de las religiones.

 

Lo propio de nuestra fe, lo que la hace diversa y superior a las demás creencias son dos elementos. En primer lugar, la realidad de un Dios cercano hasta el punto, no sólo de hablar con nosotros y venir sobre la tierra, sino de hacerse hombre y permanecer realmente entre nosotros todos los días. El segundo elemento consiste en la misericordia amorosa de Dios.

 

Él, por medio de la muerte y resurrección de su Hijo, nos perdona todas las ofensas que le podamos infligir, con tal que reconozcamos nuestro error y pidamos perdón.

 

¿Cómo actúa y vive el creyente los elementos que identifican su fe?
La presencia real y constante de Dios se realiza por medio del sacramento de la Eucaristía, mientras el sacramento de la Reconciliación hace presente su amor misericordioso.

 

En efecto, al recordar la llamada que todos los cristianos hemos recibido a ser santos, nos ha marcado como camino "la oración cristiana, viviéndola plenamente ante todo en la liturgia, pero también de la experiencia personal" La oración litúrgica por excelencia y más común son precisamente los sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación.

 

Sin embargo, el Papa ha lamentado que "en el mundo contemporáneo, junto a generosos testigos del Evangelio, no faltan bautizados que adoptan una posición de sorda resistencia y, a veces, también de abierta rebelión. Son situaciones en las que la experiencia de la oración se vive de manera bastante superficial, de modo que la palabra de Dios no incide sobre la existencia. Muchos consideran insignificante el mismo sacramento de la penitencia y la celebración eucarística del domingo simplemente un deber que hay que cumplir"

 

¿Qué esta ocurriendo? Lo que identifica la vida de fe del cristiano, sus sacramentos, son evitados por algunos de ellos. ¿Por qué? Quizás porque no se han entendido bien y se han considerado más como un deber que como
un regalo de Dios.

 

Para lograr que un regalo sea útil y agradable para la persona que lo recibe es necesario conocer sus gustos y necesidades. ¿Quién mejor que Dios conoce las necesidades del corazón humano? Por lo tanto, ¿quién mejor que Él nos podrá ofrecer los mejores regalos de nuestra vida? Así lo afirmó el Papa: "Los dones del Señor -y los sacramentos son de los más preciosos- vienen de Aquél que conoce bien el corazón del hombre"

 

Imagínese que usted hiciera un viaje con el fin específico de visitar a un amigo que desde hace años no ve. Llega a su ciudad y el amigo se disculpa diciendo que no puede verle pues se encuentra muy cansado. ¿No se sentiría usted defraudado y confundido? En realidad eso es lo que nosotros hacemos cuando los domingos no participamos en la Santa Misa. Es necesario recordar que el precepto dominical no es algo opcional, por el contrario, "es un deber irrenunciable, que se ha de vivir no sólo para cumplir un precepto, sino como necesidad de una vida cristiana verdaderamente consciente y coherente"

 

Ojalá que todos nos esforcemos para que "la participación en la Eucaristía sea, para cada bautizado, el centro del domingo". Sabemos que no será fácil pues las circunstancias actuales ponen al cristiano "ante el reto de testimoniar con mayor fuerza los aspectos específicos de su propia identidad. El deber de la participación eucarística es uno de éstos"

 

Al igual que la Eucaristía es necesario también presentar en su modo correcto el sacramento del perdón. En la confesión, "Dios nos muestra su corazón misericordioso y nos reconcilia plenamente consigo"

 

Cada vez que nos acercamos al sacramento del perdón, Dios Padre se acerca a su Hijo Jesucristo y le pide que baje a la Tierra, pues una parte de su viña necesita ser limpiada de la maleza y ser abonada. Esa parte de la viña del Señor eres tú y yo cada día que nos acercamos a la confesión.

 

En efecto, este sacramento es también un don, el don no de la justicia sino del amor de Dios. "Éste es el rostro de Cristo que conviene hacer descubrir también a través del sacramento de la penitencia"

 



IV Congreso Mundial de la Familia en Varsovia

 

Recopilación de Querien Vangal

 

Declaración:

 

Nosotros los participantes del IV Congreso Mundial de las Familias nos comprometemos a proteger la verdad acerca de la familia, volviendo a su esencia natural de amor y vida, como derechos inalienables expresados en la Carta de los Derechos de la Familia.

Agradecemos a todos los que sirven a las familias y las protegen.

Agradecemos a cada una de las familias como un signo de verdadera esperanza en el mundo moderno.

Agradecemos a todos los cónyuges, padres, madres, que continúan amando y queriendo a cada hijo.            

 

 

¿POR QUÉ POLONIA?

 

En algún lugar se han de llevar a cabo los proyectos. Sin embargo, generalmente surgen preguntas inquisitivas, sobre todo cuando no se ha participado en la organización.

 

Puede haber muchas respuestas. Una se dio en la ceremonia de apertura del Congreso. Otra, la respondió la misma sociedad polaca.

La cita fue en el Anfiteatro del Centro de Cultura y Arte de la ciudad de Varsovia. Tres días intensos, del 11 al 14 de mayo, donde para los conferencistas concluían jornadas de preparación de sus temas. Para el público aquello resultó una auténtica siembra de valiosos contenidos de los que se esperan muchos frutos. Unos habían iniciado el trabajo para preparar el evento, y ahora, todos, hemos de continuarlo.

 

En la ceremonia de apertura se reunieron diversas personalidades civiles y eclesiásticas de Polonia. Cada una aportó ideas muy profundas, de manera que la hora asignada al inicio no fue un simple momento protocolario sino una manifestación del compromiso de cada uno de los integrantes con la familia. El Cardenal primado leyó el mensaje del Presidente de la República de Polonia a todos los participantes y a continuación tomaron la palabra los miembros del presidium. Alan Carlson -Secretario General de los Congresos Mundiales de la Familia- explicó los objetivos y los fines del Congreso.

 

Roman Giertych -Ministro de Educación y Vice Primer Ministro- recordó una enseñanza del Cardenal Wishinsky: los ciudadanos no se fabrican, crecen en familia. Afirmó a la familia como el pilar del desarrollo de Polonia para el siglo XXI, por eso están promoviendo y fortaleciendo políticas familiares. En las propuestas educativas el gobierno no acepta la promoción de otro tipo de familia que no sea la fundada por un hombre y una mujer. Se enseña el valor de la vida y el aborto está tipificado como un crimen. Están preparando un sistema fiscal donde se retribuya a las familias sus aportes a la educación, pues es un modo como han contribuido al futuro del país. Han prohibido la pornografía, mal que daña a la persona y a la familia. Insistió en que la familia es la esperanza para el mundo pues en ella se desarrolla la libertad. Recibió un aplauso enorme de los aproximadamente tres mil participantes, de los cuáles, mil setecientos eran polacos.

 

Marek Jurek, político e historiador, enfatizó que la familia es la condición de la felicidad humana. Ewa Kowalewska -defensora de los derechos del niño- expuso que legalmente ella debe defender la vida desde la concepción hasta los 18 años. Y condición para una buena vida son dos procesos insustituibles: las relaciones emotivas y los modelos de comunicación.

 

Otra idea muy recurrente fue la de eliminar clichés, por ejemplo: el de una familia numerosa es una familia pobre. Los oradores hicieron continuas referencias a las enseñanzas de Juan Pablo II, una de ellas la recordó la Alcaldesa de Varsovia: "la familia es el camino del que no puede separarse el hombre".

 

 

 DESARROLLO DEL CONGRESO

 

Después de la apertura siguió una sesión introductoria donde participaron exponentes de Estados Unidos, Polonia, México y Francia. Enrique Gómez Serrano, presidente del Comité de organización del III Congreso en México dio el relevo a la presidenta polaca del IV Congreso Katarzyna Mazela. En síntesis Enrique señaló: La construcción del mundo que todos queremos Inicia por la construcción de mejores familias en cada comunidad. El ser humano debe regresar al hogar para educarse él y su familia, con el ejemplo y el testimonio de valores universales como el amor a la vida, la honestidad, el esfuerzo, la generosidad, la solidaridad... La máxima manifestación del amor humano se expresa en la formación de una familia, resultado del amor serio y profundo entre un hombre y una mujer. Sólo en la familia el hombre aprende el oficio de ser hombre y la mujer el oficio de ser mujer.

 

El título del Congreso fue "La familia: primavera para Europa y el mundo", y cada día tuvo su lema. El del viernes 11, "La familia en el futuro de las naciones"; el sábado, "Por encima del invierno demográfico"; y el domingo, "La santidad de la familia". Con estos marcos de referencia se habló de los niños, de la necesidad de promover su desarrollo cuidando el entorno próximo para darles seguridad, siempre con el trasfondo de la dimensión moral.

 

La aparición de variados fenómenos repercuten negativamente en la familia como la procreación artificial que provoca nacimientos fuera de ella, la legalización del aborto que desmorona el psiquismo femenino. También las familias incompletas ocasionan desajustes tanto económicos como psicológicos. El descenso de la natalidad acarrea escasa asistencia para los ancianos.

 

Inese Slesere explicó que en Letonia la política ha puesto su atención en el cuidado de la vivienda, en la sanidad y en el apoyo a las familias con cuatro hijos. Además se ha fomentado la adopción para reducir el número de niños sin hogar. De este modo, los abortos y el divorcio han decrecido. La familia requiere de menor subsidio, ella empieza a velar por sí misma.

 

El consejero familiar y profesor en la Universidad Politécnica de Poznan, Jazek Pulikowsky, focalizó los retos de la paternidad. El drama está en la falta de esfuerzo para formarse en la profesión de padre, y como la felicidad consiste en lograr lo que cada uno debe ser, el hombre ha de aprender a ser padre. No hay modelos de padre en el mundo, pero en la Iglesia sí, y no pasan de moda. El hombre está llamado a asegurar el desarrollo de los miembros de su familia, por eso, es imprescindible su presencia en el hogar. Actualmente hay una grave incongruencia que difumina el papel del hombre, pues mientras más dinero gana la mujer pierde a su principal protector, el hombre.

 

Francisco González Garza, director de A Favor de lo Mejor, en el panel sobre la influencia de los medios de comunicación señaló que desde los años ochenta tenemos nativos digitales. A partir de ese momento hemos de revisar cuántos espacios de convivencia familiar se han sustituido por espacios solitarios de enajenación; cómo vemos la televisión, con peso y medida; cómo afectan.

Algunos estudios muestran que el 60% de los contenidos provocan la desobediencia y sólo el 3% fomentan familias estables. Los espacios familiares han sido invadidos por la televisión, los videojuegos y el Internet. Los temas tratados sobre homosexualidad, relaciones sexuales, violencia, drogas, etcétera, causan daños físicos y psíquicos en los niños. Además, el concepto de familia en los medios se reduce al rol sexual, se privilegia el divorcio y la infidelidad. La familia unida se muestra como algo inalcanzable.

 

Biruta Obelenienie señalo que en Lituania se ha propuesto una educación temprana respecto a la sexualidad pues cuando lo jóvenes inician pronto la vida sexual no tienen madurez para afrontar los problemas. Un estudio realizado en 10,000 mujeres entre 15 y 44 años mostró que más del 50% de quienes iniciaron su actividad sexual entre 13 y 14 años tienen matrimonios inestables. Más de la mitad de mujeres con vida sexual después de los 20 años respondieron que son muy felices, y sólo la tercera parte de quienes iniciaron a los 14 años manifestaron lo mismo.

 

Antes de clausurar el Congreso se agradeció al pueblo polaco su hospitalidad y se les hizo ver el papel ejemplar que tienen ante las demás naciones europeas respecto a la familia.

 

Al terminar la esposa del gobernador del Estado de Morelos leyó la carta que Margarita Zavala envió, donde manifiesta su deseo de haber estado allí y de los testimonios de valía del pueblo polaco que conserva desde su niñez. En uno de los párrafos señala: "El tema es trascendental porque es en la familia donde se aprenden valores fundamentales tan necesarios hoy en el mundo: el de la solidaridad, el respeto, la responsabilidad, el amor, el perdón, entre otros. Es en este espacio donde se aprende mejor a respetar los derechos humanos, el lugar donde se entienden y se aprenden mejor los derechos a tener un medio ambiente sano, al desarrollo y la paz de los pueblos. Es una gran herramienta para el mundo de hoy y el de mañana."

 

Obviamente todos los mexicanos nos sentimos conmovidos y agradecidos.

 

             

DECLARACIÓN DE VARSOVIA

 

Nosotros los participantes del IV Congreso Mundial de las Familias nos comprometemos a proteger la verdad acerca de la familia, volviendo a su esencia natural de amor y vida, como derechos inalienables expresados en la Carta de los Derechos de la Familia.

 

La familia natural es la comunidad humana fundamental basada en el matrimonio para toda la vida de un hombre con una mujer, en el cual se conciben, nacen y crean nuevos individuos.

 

"El futuro de la humanidad pasa por el camino de la Familia" y "no hay camino más eficiente para el renacimiento de la sociedad que el renacimiento por medio de familias sanas" que son leales a las vocaciones convencionales y parentales.

 

Tales familias aportan hoy en día al mundo:

Lealtad a la verdad divina contra el relativismo.

Amor verdadero, siendo el reparo de la totalidad de la persona contra el hedonismo.

Lealtad en el amor a lo largo de la vida contra la falta de responsabilidad con los más cercanos a nosotros.

Respeto a la vida de todo ser humano desde la concepción hasta la muerte natural contra la discriminación y exterminación de los más débiles.

Alegre responsabilidad hacia cada niño en potencia, contra el temor al niño en la mentalidad contraceptiva.

• Una comunidad moral en la cual generaciones puedan crecer contra falsas ideologías que preparan la desmoralización.

• Y como último pero no menos importante, la "primavera" de una civilización de amor y vida contra un "invierno" democrático.

 

Agradecemos a todos los que sirven a las familias y las protegen.

 

Agradecemos a cada una de las familias como un signo de verdadera esperanza en el mundo moderno.

 

Agradecemos a todos los cónyuges, padres, madres, que continúan amando y queriendo a cada hijo.

 

 

A SOCIEDAD POLACA                                                                                                                                       

 

Ha luchado por la reconstrucción del país que quedó destrozado, aplanado después de la segunda guerra mundial. Sorprende la congruencia y la natural armonía entre sus creencias y sus propuestas para mejorar la vida civil, hay un solo discurso.

 

Son amables y no hay rencor ni resentimiento, ven hacia el futuro y del pasado recuperan sus tradiciones, sus costumbres, su identidad nacional que a pesar de haber sido oprimida nunca pudo ser enterrada.

 

Hay una dignidad sobria, no se notan desniveles sociales exagerados. Ciertas diferencias las hay, pero sin extremismos.

La audiencia manifestó un cálido apoyo a los representantes de los diversos sectores del gobierno que participaron en el Congreso.

 

Es lógico pensar que haber establecido la sede del Congreso en Polonia fue una oportunidad de llevar a ese pueblo lo que la mayoría no hubiera podido tener por un desembolso, por ahora, inalcanzable. A los extranjeros se les brindó la oportunidad de conocerlos y de aprender de su valía.

               

 

 


Gabinete, por la democracia y contra la pobreza

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Diciembre / 2007

 

 

Para garantizar el éxito en la conducción de las políticas públicas y el desempeño de la acción de gobierno a partir del 1 de diciembre, Felipe Calderón Hinojosa, presidente de México, evaluará personalmente y de manera continua el cumplimiento de las metas y objetivos de cada área de su gobierno, es decir, el trabajo de los secretarios de Estado que conforman su gabinete.

 

Con esta aseveración, el Primer Mandatario de México develó el nombre de los integrantes de su equipo de trabajo: Económico, Social, Político y de Gobierno, y de Seguridad.

 

En cada anuncio, y tal como lo establece la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, reiteró que la labor de sus colaboradores será calificada con sensibilidad a las demandas sociales y al pulso de la evaluación que la misma sociedad haga de cada uno de ellos.

 

Ante la demanda de los mexicanos de una economía que crezca rápido, a tasas más altas y de manera sostenida, con puestos de trabajo bien remunerados, el Gabinete Económico calderonista tiene la encomienda de alcanzar estas metas con base en una política económica responsable y dinámica que mantenga el equilibrio en las finanzas públicas, promueva la inversión, incremente la capacidad de recaudación del Estado, impulse la competitividad y el desarrollo de la infraestructura y atienda las áreas prioritarias de la economía.

 

De acuerdo con el Presidente de México, en cada una de las designaciones tomó en cuenta la formación académica y experiencia laboral de sus colaboradores, así como la integridad de los valores éticos, honestidad, y lealtad de éstos para el Gobierno y para México.

 

Una de las instrucciones que Felipe Calderón encomendó a sus secretarios de Estado fue mantener la interlocución con el Congreso como una de sus preocupaciones especiales, por lo que pidió un diálogo franco, respetuoso y de colaboración con la presente Legislatura.  Además, como condición sobresaliente es que mantengan siempre un elevado espíritu de servicio.

 

Destacó la importancia de impulsar una política social comprometida, que atienda las demandas más sentidas de aquellos mexicanos que por su condición personal requieren particularmente la intervención del Estado.

 

En los últimos años han habido avances en la generación de mejores oportunidades, pero la realidad es que en México todavía casi 20 millones de mexicanos padecen condiciones de pobreza extrema que indignan, lastiman y ofenden a la sociedad entera, por lo que dijo que en nuestro país sólo se podrá completar el desarrollo humano sustentable cuando todos los mexicanos tengan las mismas oportunidades de desarrollo personal integral.

 

Felipe Calderón adelantó que como un elemento estratégico de la política exterior designará a Arturo Sarukhán Casamitjana responsable de la relación bilateral más importante y delicada para México, Estados Unidos, y dijo:

 

"Sé de la complejidad de nuestra relación con Estados Unidos, la necesaria defensa de los derechos de los migrantes, la exigencia de mayor corresponsabilidad de los americanos en materia de narcotráfico, tema en el cual este país, que es el mayor consumidor de drogas en el mundo, tampoco ha hecho su parte".

 

Al dar a conocer a los integrantes de su Gabinete de Seguridad, el Presidente reiteró su posición permanente de respeto a los legisladores y diálogo con sus líderes, y pese a las limitantes apeló al respeto a la investidura del Poder Ejecutivo, del Congreso y a la necesidad de fortalecer la vida institucional del país.

 



Filosofía de la verdad

Por: Querien Vangal

Diciembre / 2007

 

I.- QUÉ ES LA VERDAD Y SUS TIPOS.


Hace veinte siglos un procurador romano, llamado Poncio Pilatos, hizo esta pregunta a un judío llamado Jesús de Nazaret: "Y... ¿qué es la verdad?". Y esa pregunta quedó sin ser respondida. ¿Por qué? Jesús no quiso contestarla. ¿Por qué?


El término verdad se le suele colocar al lado de otros términos sinónimos: autenticidad, coherencia, honestidad, sinceridad, integridad, transparencia, hombre de una sola pieza.


Y contrapuesto a verdad, tenemos: mentira, hipocresía, fariseísmo, doblez, engaño, duplicidad de vida, fachada, ocultamiento, ambivalencia, inescrúpulo.


Definiremos la verdad en sus tipos:


1. Verdad del ser: ser aquello que uno es, que uno debe ser. Hay verdad del ser cuando yo me comporto como persona inteligente, libre y responsable. Vivo en la verdad de mi ser cuando sé y me comporto con lo que me exige mi origen, mi fin como persona humana, cuando tengo trascendencia y sentido. Cuando uno vive la verdad de su ser vive realizado, feliz, digno y se eleva sobre todo el universo material y animal. Lo contrario a la verdad del ser es la inautenticidad.


2. Verdad del pensar: mi mente está hecha para percibir el ser de las cosas. Cuando mi mente coincide que la verdad de las cosas vivo en la verdad del pensar. Mi mente tiene que respetar la verdad de las cosas: la verdad del trabajo, del dinero, de la sexualidad, del matrimonio, del estudio, de la carrera... ¡Cuánta formación necesitamos para descubrir la verdad de las cosas, y pensar así con veracidad de ellas! Lo contrario a la verdad del pensar es el error, que puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario.


3. Verdad del hablar: decir lo que mi mente sabe que es verdad, y que lo ha descubierto así, después del estudio, la formación. Mis palabras deben ser vehículo leal de lo que pensamos. Por medio de la palabra hacemos partícipes a los demás de lo que llevamos dentro. La palabra es puente que hace transparente a los demás el corazón y la intimidad de la persona. Lo contrario a la verdad del hablar es la mentira.


4. Verdad del obrar: es la verdad del comportamiento y de la vida. Vivir como se cree, coherencia de vida entre lo que se cree, lo que se predica y lo que se vive. Si vivo esta verdad, seré sincero y cumplidor a mi palabra dada, seré leal y fiel a mis compromisos asumidos, seré equitativo y justo con los demás. Lo contrario a la verdad del obrar es la incoherencia, el fariseísmo, la hipocresía.


II. EXIGENCIAS DE LA VERDAD


Tener una conciencia recta y bien formada es la exigencia para vivir en la verdad, decir la verdad, hacer la verdad en la vida.


La conciencia moral es aquella capacidad que todo ser humano tiene de percibir el bien y el mal, y de inclinar la propia voluntad a hacer el bien y a evitar el mal.


La conciencia es esa voz interior que nos dice (o nos debería decir, si es recta): "Haz el bien, evita el mal". Ahí está la conciencia. Si yo no cumplo con mis deberes de estado y profesionales, si descuido las tareas encomendadas, si pierdo el tiempo en mi trabajo o me robo algo...la conciencia me debería decir: "Oye, eso no es tuyo...estás perdiendo tiempo...llegaste tarde...no dijiste toda la verdad".


Si soy una persona honesta y sincera...podré leer en mi corazón estas normas de ley natural, con las que todos nacemos:


- Hay que decir siempre la verdad.


- No hagas a los demás lo que no quieres que a ti te hagan.


- No mates.


- Respeta a tus padres.


- Respeta las cosas ajenas, etc.



No necesito ser cristiano para escuchar esto en mi conciencia. Simplemente si hay hombre honesto, sincero, leal... escucharé, nítida, la voz de mi conciencia.


Pero hay peligros de deformar la conciencia. Y cuando esto pasa, es muy difícil escuchar esos imperativos de ley natural, y es muy difícil vivir en la verdad y decir la verdad. Puedo ponerme máscaras en la conciencia, caretas: soy una cosa y aparento otra; en la vida social soy así, y en la vida persona soy de otra manera, y con mi familia de otra,


Y aquí comienzan los resquebrajamientos y las grietas de nuestra personalidad. No soy sincero, no soy leal, no vivo en la verdad. Me siento mal. Incluso psicológicamente quedo afectado.


Hay que saber quitarnos las caretas, tener la valentía de arrancarnos las máscaras, para que seamos lo que somos y debemos ser.


Hay diversas máscaras o caretas:


a) La conciencia indelicada: admito a sabiendas pequeñas transgresiones a mis deberes profesionales, familiares y personales. "Total, no es nada. Total, a nadie hago el mal. Total, es poca cosa".


b) La conciencia adormecida: bajo la anestesia de la juerga, la francachela, la superficialidad, el alcohol, el vicio, las mujeres...mi conciencia no reacciona, no escucho su voz. Esta dormida, narcotizada, anestesiada.


c) La conciencia domesticada. Una conciencia para andar por casa. Es conciencia mansa, que ya no produce remordimientos, angustias, desazones interiores ante el mal hecho. La he domesticado: ya no salta, ya no ruge, ya no se lanza...la tengo bien tranquila, con el látigo de la excusa y de las justificaciones.


d) La conciencia deformada: juzga bueno lo que es malo y viceversa.


e) La conciencia farisaica: afán de aparentar exteriormente rectitud moral, estando lleno por dentro de mentiras e hipocresía.


Urge, pues, formar la conciencia, para poder discernir entre lo bueno y lo malo, la verdad de la mentira, pues sólo la conciencia debe ser el faro único que guíe nuestros pasos en la oscuridad. Formar la conciencia. ¿Cómo, con qué medios?


- Hacer balance de mis acciones, para ver si concuerdan a mis principios rectos y sanos.


- El consejo de un amigo formado.


- Tener un guía espiritual.


- para los que somos cristianos, tenemos el gran medio del arrepentimiento.





Evangelización o ideologización

 Por: Querien Vangal

Diciembre / 2007

  

El pasado 20 de septiembre murió en forma instantánea en un accidente carretero, entre Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas, Andrés Michel Aubry Mea, hasta esa fecha conocido como un hombre cercano al Obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, Don Samuel Ruíz García, y también asesor de la diócesis aún con Mons. Felipe Arizmendi y del Centro de Derechos Humanos "Fray Bartolomé de las Casas".

Andrés Aubry nació en Francia en la localidad de Maisong Idines, en 1927. Ingresó a la Compañía de Jesús, se hizo jesuita y estudió etnosociología en Beirut y luego sociología e historia en París. Trabajó inicialmente en Francia, Bélgica y España.  Su gran capacidad e inteligencia lo llevó a ser asesor en el Concilio Vaticano II, en el CELAM, en la UNESCO y la CONAF. En 1973 conoció en Colombia a Mons.

Samuel Ruiz. Vino a Chiapas y participó en el "I Congreso Nacional Indígena" en 1974, cuando el gobernador Velasco Suárez se lo encomendó a Don Samuel Ruiz para conmemorar el cuarto centenario del nacimiento del controvertido Fray Bartolomé de las Casas. No existe aún el registro público de la fecha en que Aubry abandonó la Compañía de Jesús y dejó el sacerdocio católico. Fundó, junto con Jan Rus, el "Instituto de Asesoría Antropológica para la Región Maya A.C." (INAMERAC). Con su compañera Angélica Inda (fallecida en 2001), dirigió el Archivo Histórico de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, durante 36 años.

Aplicó en su trabajo una escuela ecléctica y novedosa, de su propia creación, para la investigación histórico-antropológica. Tomó elementos de distintos intelectuales: de Fernand Braudel, miembro número 15 de la Academia Francesa de 1983 a 1985, reconocido director de la publicación "Les Annales", cambiando el análisis metodológico del desarrollo de la historia, incorporando la economía, la geografía, la cultura y las comunicaciones, además de aspectos técnicos y factores climáticos; de Edgar Morin, quien desde 1941 militó en el Partido Comunista Francés del que fue expulsado en 1951, habiendo ingresado entonces al Centro Nacional de Investigación Científica, compartiendo ideas con Fortini, Guiducci y Marcuse, siendo luego el cronista de la revuelta de mayo de 68 para el diario "Le Monde"; del norteamericano Immanuel Wallerstein, quien fuera el director del Centro Fernand Blaudel,  impregnado totalmente de la influencia de Karl Marx para los estudios económicos, sistemas históricos y civilización, convirtiéndose, así, en una de las "eminencias" del movimiento de los globalifóbicos, junto con Noam  Chomsky y Pierre Bourdieu, y  finalmente, del brasileño Paulo Freire, creador de un sistema de alfabetización-concientización de factura marxista. Aubry acusó a los "científicos sociales" del "despojo intelectual" de los indígenas, disimulando que él mismo, los usó como "conejillos de indias" para sostener su novedosa ideología. Promovió a los "diáconos casados" hacia el proyecto del "sacerdocio uxorado" (casado) e impulsó la llamada "iglesia autóctona", bajo las dos modalidades: "horizontalista" en Ococingo, de los dominicos, y "verticalista" en Bachajón, de los jesuitas. Atacó despiadadamente al Cardenal Sodano, Secretario de Estado  y a los  Cardenales Medina y Arinze, consecutivamente, Prefectos de la Congregación para la Disciplina de los Sacramentos y el Culto Divino, al dar por terminado el proceso de la ordenación de más diáconos, mientras no se reinicie la genuina "evangelización" y cese la desafortunada y falsa "ideologización" en la diócesis de San Cristóbal de las Casas.

En forma contemporánea y paralela a la acción de Andrés Aubry, se desarrolló, en Chiapas, la de otro jesuita, el belga Jan de Vos, originario de Ambéres, quien después de casi veinte años de actuar como "agente de pastoral" (novedoso nombre de los antiguos misioneros), dejó la Compañía de Jesús, uniéndose a una lacandona, después de algunos tormentosos amoríos irregulares, nada menos que con una de las hijas de Don Daniel Cosío Villegas. Durante el funeral de Andrés Aubry, en la capilla de San Nicolás, en San Cristóbal de las Casas, coincidieron Fray Pablo Iribarren O.P., el sacerdote francés Michel Chantaeu (expulsado de México en 1994 por intromisión política) y el actual Prior de los Dominicos, Fray  Gonzalo Ituarte O. P., quien fuera Vicario de Don Samuel Ruiz durante varios años. Allí se habló de la pertenencia de Aubry a "la otra iglesia" y su ataud fue cubierto con la bandera del EZLN, con lo cual se viene abajo la teoría de que "ahí nunca hubo colusión entre la jerarquía diocesana y los guerrilleros alzados en armas". La muerte trágica de Andrés Aubry saca a la luz cosas que estaban parcialmente ocultas sobre el origen de las desviaciones doctrinales y pastorales de Don Samuel Ruíz, que dejaron un trágico saldo en la vida de esa iglesia diocesana. En enero de 1960, sólo el 3% de los habitantes no estaban bautizados; hasta el año de 1986 se mantuvo dicho promedio, pero en el año 2000, al entregar la diócesis, resultó que el 33% no estaba bautizado. Ruiz clausuró el seminario, teniendo como consecuencia que, en 40 años, sólo consagró a once sacerdotes. Claro que él presume haber "formado" quince mil catequistas y haber consagrado cerca de quinientos diáconos.

Queda muy claro el sustrato del cambio de fe, por el fenómeno "intercultural e interreligioso liberador" producido en unos cuantos años, a causa de la "inseminación ideológica" que  los ex jesuitas, el francés  Andrés Aubry y  el belga Jan De Vos, aplicaron a la mente de  Mons. Samuel Ruíz, en San Cristóbal, así como dos lustros antes ya la habían ejercitado en la diócesis de Cuernavaca el austriaco-croata, Mons. Iván Illich y el  belga benedictino Gregorio Lemercier,  esta vez en la mente de Mons. Sergio Méndez Arceo.

 

 

 



El paternalismo de la sociedad civil

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

 

Diciembre / 2007

 

 

Parece que llegó el momento de la caridad política, de la participación ciudadana con inteligencia y mirada de largo alcance

 

Durante muchos años, los mexicanos nos quejamos del paternalismo del gobierno, quien decidía por los ciudadanos y nos decía lo que nos convenía y lo que debíamos hacer. El resultado de esta forma de hacer política hizo de nosotros, súbditos que no nos atrevíamos a pensar por nosotros mismos y mucho menos a actuar con autonomía.

 

Esta dependencia no es exclusiva de México ni es ajena a la Iglesia. En 1979, Juan Pablo II, refiriéndose a la Iglesia, también nos habló del tema y nos dijo: «Es necesario evitar suplantaciones y estudiar seriamente cuándo ciertas formas de suplencia mantienen su razón de ser. ¿No son los laicos los llamados, en virtud de su vocación en la Iglesia, a dar su aporte en las dimensiones políticas, económicas y a estar eficazmente presentes en la tutela y promoción de los derechos humanos?» (Inauguración de la III CELAM, Puebla).

 

Pero el asunto se soslayó y quedó casi olvidado. Sin embargo, con la lenta pero continua visibilización de la sociedad civil, un sector de los ciudadanos se fue organizando y asumiendo tareas y responsabilidades, frecuentemente venciendo obstáculos culturales y legales.

 

El problema es que muchas organizaciones de la sociedad civil (OSC), cuando detectan problemas, buscan la manera de resolverlos: niños de y en la calle, personas con capacidades diferentes, ancianos, mujeres maltratadas, marginación, exclusión, atención médica... Y hay que decir que lo hacen bastante bien y que si no lo hicieran, los vacíos serían muy graves. Algunos miembros de las OSC incluso trabajan convencidos de que su empeño es una manera de verificar su fe en Cristo y ponen alma, vida y corazón en sus actividades.

 

No hay duda, pues, que frente a un mundo fragmentado e individualista que sólo se ocupa del éxito, de una búsqueda acelerada de nuevas sensaciones, de ganar más para consumir más, y que se ha vuelto frío e indiferente frente a la religión, las organizaciones de la sociedad civil representan un oasis en el desierto. Con cierto orgullo hablamos de muchas miles de organizaciones, pero quizás hemos sido paternalistas, es decir, hemos asumido responsabilidades que le corresponden al gobierno y al Estado.

 

Las OSC enfrentan el riesgo de ser paternalistas, autosubsidiarias: hacen lo  que les toca a otros. Por un lado suplen o sustituyen lo que le toca al gobierno y se contentan con los programas de coinversión donde el gobierno aporta una parte y ellas la otra... ¡y todavía lo agradecen!, cuando en realidad la responsabilidad es del gobierno. Y del otro lado, estas organizaciones, algunas veces quitan responsabilidades a los sujetos que padecen el problema, al no buscar que los sujetos asuman sus responsabilidades.

 

Tal vez el camino va por otro lado: organizarse, sí, pero no para atender las consecuencias de los problemas, sino para exigir al gobierno que cumpla cabalmente su tarea. Si los miles de usuarios del agua, de los servicios médicos, de la educación, etcétera, se organizaran y exigieran sus derechos, seguramente el resultado sería otro.

 

Se ha dicho que los cristianos somos buenos enfermeros pero malos médicos, es decir, que atendemos las consecuencias de la pobreza y de la injusticia, pero no las causas estructurales de las mismas. En efecto, frente al empobrecimiento, la exclusión, la enfermedad o los desastres, surge espontáneamente el sentimiento  de misericordia, de solidaridad, de amor al prójimo, pero generalmente atendemos las consecuencias y no las causas.

 

Ya el Vaticano II había orientado la acción de los creyentes al advertir entre las características del ejercicio de la caridad que «se satisfaga ante todo a las exigencias de la justicia, y no se brinde como ofrenda de caridad lo que ya se debe por título de justicia; se quiten las causas de los males, no sólo los defectos, y se ordene el auxilio de forma que quienes lo reciben se vayan liberando poco a poco de la dependencia externa y se vayan bastando por sí mismos» (Apostolicam Actuositatem 8).

 

Parece que llegó el momento de la caridad política, de la participación ciudadana con inteligencia y mirada de largo alcance. No se trata de despreciar la solidaridad de las organizaciones de la sociedad civil ni de buscar el autismo social o el individualismo, sino de reconstruir el tejido social, donde las personas podamos asumir responsabilidades con propósitos que vean más lejos y que resulten eficaces, y entre las acciones que hemos de promover está el exigir al gobierno que haga su tarea, en una especie de permanente auditoría ciudadana.

 

Hemos de recuperar la antigua distinción del equilibrio entre "potestas" y "autoritas". La "potestas" o soberanía es del pueblo, quien delega la autoridad o capacidad de ejecución al gobierno.

 

Juan Pablo II, en su discurso a la Academia de Ciencias Sociales, destacó que «las unidades sociales más pequeñas -naciones, comunidades, grupos religiosos o étnicos, familias o personas- no deben ser absorbidos anónimamente por una comunidad mayor, de modo que pierdan su identidad y se usurpen sus prerrogativas. Por el contrario, hay que defender y apoyar la autonomía propia de cada clase y organización social, cada una en su esfera propia. Esto no es más que el principio de subsidiaridad, que exige que una comunidad de orden superior no interfiera en la vida interna de otra comunidad de orden inferior, privándola de sus funciones legítimas; al contrario, el orden superior debería apoyar al orden inferior y ayudarlo a coordinar sus actividades con las del resto de la sociedad, siempre al servicio del bien común (cfr. Centesimus Annus 48). Es necesario que la opinión pública adquiera conciencia de la importancia del principio de subsidiaridad para la supervivencia de una sociedad verdaderamente democrática» (23.II.2000).

 

La subsidiaridad exige no hacer lo que corresponde a otros. Aún más, supone hacer a los demás partícipes de sus propias responsabilidades. Más que una ayuda, las OSC deben limitar y exigir la acción promotora del gobierno, a la vez que analizar las causas estructurales del círculo infernal de la pobreza y la injusticia que atienden para provocar que la gente se vuelva autónoma y autosuficiente